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El shock
se presenta generalmente con heridas graves, o estados emocionales de
depresión. Puede también presentarse después de una infección, dolor
intenso, ataque cardíaco, postración por calor, envenenamiento por
comidas o productos químicos, o quemaduras extensas.
Signos
de shock
Manos
frías y húmedas con gotas de transpiración en la frente y palma de las
manos.
Cara
pálida.
Quejas
de la víctima al sentir escalofríos, o aún temblores debido al frío.
Frecuentemente:
náuseas o vómito.
Respiración
muy superficial y rápida.
Salve
la vida previniendo el shock
Corrija
la causa del shock (hemorragia).
Mantenga
a la víctima recostada.
Mantenga
las vías respiratorias abiertas.
Si
la víctima vomita, voltee la cabeza de la víctima hacia un lado. Esta
posición facilita la salida del vómito o secreciones.
Eleve
los pies de la víctima, si no hay fractura.
Mantenga
la cabeza de la víctima más baja que los hombros.
Mantenga
a la víctima abrigada si el clima es húmedo o frío.
Déle
líquidos que tomar (té, café, agua, etc.), si la víctima puede pasarlos
sin dificultad.
Aliente
a la víctima.
Nunca
administre bebidas alcohólicas.
No
administre líquidos a personas que estén inconscientes.
No
administre fluidos a personas en que se sospecha una herida en el
abdomen.
La
Prevención del shock debe considerarse en cualquier Herida o
Enfermedad que se explican en este instructivo de primeros auxilios
básicos. |